viernes, 26 de septiembre de 2008
martes, 23 de septiembre de 2008
IUNA MOVILIZADO
Instituto Universitario Nacional del Arte
JORNADA DE RECLAMO
PRESUPUESTARIO Y EDILICIO
JORNADA DE RECLAMO
PRESUPUESTARIO Y EDILICIO
El Miércoles 24/09 de 13 a 18
vamos al Ministerio de Educación
y a las 18 marchamos al Congreso
Será una gran jornada artística
donde mostraremos lo que hacemos
y leeremos el documento que redactó
la Asamblea Interdepartamental de
Estudiantes del IUNA
vamos al Ministerio de Educación
y a las 18 marchamos al Congreso
Será una gran jornada artística
donde mostraremos lo que hacemos
y leeremos el documento que redactó
la Asamblea Interdepartamental de
Estudiantes del IUNA
El IUNA está en situación de emergencia económica y edilicia
lo cual repercute en todas las áreas de la universidad,
por esto se organizó esta jornada artística de reclamo.
A raíz de esta organización, conseguimos un compromiso del
Ministerio que, igualmente, no soluciona los problemas
de fondo sino que sólo es un paliativo…
lo cual repercute en todas las áreas de la universidad,
por esto se organizó esta jornada artística de reclamo.
A raíz de esta organización, conseguimos un compromiso del
Ministerio que, igualmente, no soluciona los problemas
de fondo sino que sólo es un paliativo…
Vamos por la solución real de los problemas del IUNA
y por la defensa de la Educación Pública
y por la defensa de la Educación Pública
Mayor presupuesto
Edificio Propio
Condiciones dignas de infraestructura
Disponibilidad de materiales didácticos
Recomposición salarial acorde
al costo de vida de docentes y no docentes
Edificio Propio
Condiciones dignas de infraestructura
Disponibilidad de materiales didácticos
Recomposición salarial acorde
al costo de vida de docentes y no docentes
a las
9:10
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lunes, 22 de septiembre de 2008
domingo, 21 de septiembre de 2008
sábado, 20 de septiembre de 2008
viernes, 19 de septiembre de 2008
Jorge Julio López ¡Presente! Compañero
...
Cuánto hay de entrega. Cuánto hay de compromiso. Cuánta verdad encierra ese: Presente. Qué entrega hay en ese, estar presente. Y qué bien hace, el poder estar presente.
Qué lucha verdadera se libra cuando se está presente en el momento que corresponde y en el lugar que debe ser. En el que debe estar un compañero.
Algunas veces, en la práctica, resulta difícil saber ser y sentirse compañero. Tampoco, ni muy bien ni muy seguido, se puede medir el alcance inmenso de la simple palabra: militante.
La modestia y la grandeza que debe haber en la acción militante, para que la palabra cobre sentido, sea realidad, y no avergüence el lugar donde se esta presente, donde se asume como compañero y se alcanza de verdad la condición de militante.
La militancia, debe aclararse, nada tiene que ver con la cooptación, la docilidad, el reclutamiento. El consentimiento, la resignación, el silencio y la aceptación de todo lo que venga impuesto, nada de eso tienen que ver con la militancia. El militante siente, recibe, pone y discute la ideología, es dueño de sus sentimientos. Respeta el pensamiento, los principios, y la conducta de sus iguales. Pero no las sacraliza. El militante no es un mandado, es el demandante. No es un aparato sobre un camión, ni el repuesto cambiable de una máquina. No es un adiestrado o un servil. Es un artífice indispensable para la construcción de ideas, de esclarecimiento, en la discusión de principios y tesis de consolidación y cambio. Es la fuerza para la difusión de ideas, de luchas… y el indispensable en las revoluciones, cuando son verdaderas. El militante es la idea en movimiento que pone la ilusión, la alegría y la vida, en un mundo de explotación y de revancha. En un mundo donde el capitalismo es el ruin triturador de hombres y de cosas.
“En política se miente. En política se oculta la verdad”, cuando las acciones de los que la practican poco tienen que ver con los ideales que manifiestan. Así es, que hay tiempos, en que muchas expresiones se desvalorizan. Cambian el signo, destruyen el sentido y la realidad práctica anula su fuerza. Mienten y saben que mienten. Mienten y roban la ilusión y al final la libertad y la vida. Los cambios se postergan y se confunde adrede el compromiso. Son los revolucionarios de cartón pintado. No llegan ni siquiera, a ser traidores. Son los se que devoran los cambios que no hicieron nunca. Los que pasan por las ventanillas antes de preguntar a quien deben vivar.
Los que claudican, los traidores, deberán aprender a vivir sin compañeros. Deberán saber, cuando les falten, qué es vivir sin compañeros. Qué es la especulación y la entrega. Cómo son los caminos cuando se convierten en atajos. Cómo se transita por las charcas. Cuando se dejan los caminos, se dejan también los compañeros. Se hacen trizas los principios. Cuando se bajan las banderas, quedan sólo las divisas. Y la vuelta, es siempre la derrota. Es el retorno sin objetivos. Sin ideas ni ideales. Sin levantar la mirada. Sin vergüenza y sin historia.
Cuando se claudica, le llega el final a todo el cuerpo. Se muere, irremisiblemente, se muere. Se mata el compromiso. Se entrega la moral. Se pierde la conciencia. Los que se han entregado por un precio, saben muy bien de que les estoy hablando.
Los que claudican. Los que malogran su historia. Los que se detienen. Los que declaman principios que no respetan. Los que practican el juego de la distracción y el conformismo. Los que se entregan sin que se lo pidan. Los que se cotizan por oro y no son más que de hojalata. Los que entran a los codazos y retroceden a los tropezones. Los que no sirven para nada, no son nunca compañeros. No saben de compromisos. No conocen la lucha. No saben de solidaridades. Ignoran la historia. Son máscaras de ellos mismos. Son, apenas, si los dejan, pequeños miserables.
Están donde los llevan. Aclaman a quien lo recluta. Sirven al que le paga.
Y matan al que le marcan. Son los tartufos de la política. Y de esos estamos llenos.
Jorge Julio López, al que no me dirijo, porque creo que no me oye, lo experimentó una mañana, cuando pudo demostrar qué significa estar presente. Que enseñó, hasta a los matones asesinos, cómo es la templanza y el coraje de un compañero. Nos dio a todos, leales y claudicantes, una clase magistral de militancia plena. De entrega abnegada. Silenciosa. Conmovedoramente leal. De un hombre, por sobre todas las cosas, bueno.
Estuvo presente donde debía, para cumplir su compromiso de conciencia, como debía… Era la hora. Tenía que hacerlo.
Llegó, con su cabeza cana, hasta los estrados de una justicia esquiva. Denunció el crimen que había tenido por testigo sus ojos verdes. Recordó las manos amigas que se despedían de la vida. El las confortó con la tibieza de las suyas. Ante el terror de la capucha y la picana, en la cueva de las sombras y la muerte. Todos harapientos. Llagados a golpe de picana. Macilentos. Atormentados en las sombras. Vigilados, espiados, sometidos por asesinos alucinados. Perversos irrecuperables que caminan aún entre nosotros. Aquella fue noche de promesas y despedidas. La vida y la muerte se cruzaron. En el pozo, se cruzaron. Seguro que no temblaron. Tenían razón. Y juraron justicia. López juró. Esperó treinta años, juró, se juró justicia.
Cumplió. También el Tribunal supo sentar, por una vez, en el estrado, a la verdad. Los asesinos tuvieron la misericordia laica de los jueces justos. Dijeron: Genocidio. Todos saltaron. Fue la única alegría. Se estaba haciendo justicia Los asesinos también sabían. Quedaron entre rejas En la cárcel, mientras dure su despreciable existencia.
Desaparecido, preso y torturado, prometió a sus compañeros de prisión, decir la verdad. Y lo hizo.
Prometió, en el pozo sombrío de picana, capucha y mordaza, denunciar el crimen cometido ante sus ojos despavoridos. Y lo hizo.
Se prometió a sí mismo denunciar a los asesinos. Y lo hizo.
Esa promesa. Esa decencia. Esa conducta. Esa militancia. Le costó la libertad y quizás, la vida. La puso, sin cálculo ni condiciones. Desde un cono de sombras y venganzas siguió presente. Quiso ser antes que nada, compañero.
Juntando militancia, recordó su verdad hasta la mañana del secuestro. Hasta la mañana en que la misma historia abría el libro en la misma página. Tenebrosa y oscura. El brazo intolerante de la violencia, apareció de nuevo. Para él la dictadura no había ni caído ni muerto. Existía. La conocía. Estuvo a su lado. La vio de nuevo.
El Nunca Más, se esfumó en una noche de capucha y de neblina. Y fue nunca más. Fue una burla macabra, que jugó con la credulidad ingenua de un montón de gente que necesitaba creer que había sido verdad. Y había sido justicia.
En la historia de estos dos años de ausencia. De tu ausencia. Que es tu historia. Hubo de todo. Tu ida sin llevar la llave. Sin volver al mediodía. Sin saludar al vecino. Sin despedirte de nadie. Todavía duele la diatriba infame del té con tu tía, de ministros charlatanes y fantoches. De todo hubo. De todo se dijo. De todo se hizo uso para despistar, infamar, desvalorizar. Ridiculizar, amenazar a tus valientes abogados. Cómo se puede descender y transitar por las cloacas para defender lo indefendible. Para justificar la muerte despiadada. La desaparición, es un fantasma ausente que retorna. Que espanta… y hasta cuándo.
Tú, compañero, eres el sujeto. El motivo fundamental de nuestra lucha.
Tú eres la lucha misma. Tú eres el ejemplo. Nosotros el grito.
El tuyo…, seguimos sin escucharlo. Ojala puedas gritarlo bien fuerte, Julio Jorge López. Bien fuerte. Como lo haremos nosotros siempre.
Tú eres la lucha misma. Tú eres el ejemplo. Nosotros el grito.
El tuyo…, seguimos sin escucharlo. Ojala puedas gritarlo bien fuerte, Julio Jorge López. Bien fuerte. Como lo haremos nosotros siempre.
Por la Verdad. Por la Justicia. Por la vida. “Compañero del alma, compañero”. Hasta la victoria, siempre. En tu nombre. También, siempre.
ELISA RANDO
...
a las
18:42
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jueves, 18 de septiembre de 2008
Declaración contra la violencia de los hechos acaecidos el 16 de septiembre
...
Soy Felipe Alejandro Vega Terra, alumno del Mariano Acosta de 4º 7ª, delegado del Centro de Estudiantes del Mariano Acosta y militante independiente. Al igual que Irene, la madre golpeada, viví los hechos narrados por los compañeros de Sudestada. Debo decir, en honor a la verdad, que la versión que Matías Rey enuncia es blasfema e hiriente: porque falta a la verdad y es parcial, y porque hiere la integridad y el bienestar ético y moral de los militantes honestos que desde hace años soportamos las maquiavélicas estrategias de su partido (el PTS) y, sobre todo, del Partido Obrero.Lo que vivimos el martes fue una clara discriminación política: el Partido Obrero, auxiliado por algunos compañeros aislados y mayormente por sus militantes, tomó la definición política de que una agrupación de estudiantes secundarios quedara aislada de la movilización y de la Plaza de Mayo, victimizándose falsa y descaradamente, y luego haciendo de lo que debería ser un acto en conmemoración a los que nos precedieron en la lucha y pagaron con su vida, un acto partidario, donde cada uno de sus "cuadros" pudo orar, manifestando canalladas de Sudestada, y censurando claramente a una compañera de esa agrupación que intentó expresarse. Por otra parte no puedo callarme, que durante el tiempo que estuve en el lugar los hechos debí tolerar, no solo la agresión hacia una madre de mi colegio (y su seguida acusación de que se "tomara el palo porque sos del Acosta, y ahí esta Lerner -un miembro del Centro, y sobre todo un compañero- que es de Libres del Sur") sino que debí escuchar cómo los canallas del Partido Obrero les gritaban que eran los negros que habían matado a Kosteki y Santillán, que eran unos pobres y unos indios. Si, los fantásticos y maravillosos pseudo intelectuales del PO con un maravilloso discurso repleto de la peor xenofobia neonazi. Y les repito, la escena fue atroz: ahí ante mis propios ojos los jóvenes baluartes de una izquierda que se cree portadora de una verdad revolucionaria y omnipotente, estaban aislando física y simbólicamente a un centenar de compañeros de los barrios más humildes del conurbano bonaerense, chicos que viven en las mismas condiciones que los pibes porteños que el Macrismo dejó sin beca y sin escuela, pibes que viajaron una hora y media en tren para marchar con su centro de estudiantes detrás de una bandera (la de Sudestada) que los representaba. Son esos pibes cuyas vidas se ven cruzadas por la violencia más atroz y sistemática, que no es precisamente la física, es la de un sistema perverso que no les permite ser felices, que no les permite estudiar, que no les permite vivir. Ese centenar de pibes no son producto del clientelismo y del aparato, son producto de una fuerza de voluntad que les hace pelear de pie contra el destino que la sociedad ya tenia escrito para ellos. El aparato y la violencia son atributos exclusivos de esta izquierda cuyo protagonista es hoy el Partido Obrero; un Partido que tiene practicas divisionistas, destructivo y totalitarias, que salio en los colegios que estaban tomados a proponer desmovilizarse, metiendo medio a los pibes, llamando a no movilizar en la histórica jornada del 29 de agosto, propiciando el acuerdo personal, vil y mezquino que proponían los esbirros macristas (Y aquí cito a Fernando Ramal y Marquitos del colegio Urquiza, que salieron a defender esta tranza, atendiendo a las necesidades de su partido, que había sido excluido claramente del movimiento estudiantil). Que casualidad que luego de tal desprestigio, inventen un escándalo de prensa amarilla, cual manotazo de ahogado, para intentar enemistarse con una agrupación que viene construyendo desde abajo.
Siento por otro lado, un dolor enorme por los compañeros independientes que han salido a avalar esta bajeza. Creo que hoy más que nunca debemos darnos cuenta de la política estratégica de un partido que persigue según su conveniencia, olvidándose de los ideales que dicen tener. En toda esta lucha ha quedado claro quien es el Partido Obrero, por eso hoy más que nunca llamo con orgullo compañeros a los militantes de Sudestada y hago un llamado a solidarizarse con ellos.
Hasta la Victoria Siempre
Felipe A. Vega Terra
...
a las
21:34
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Etiquetas: Chicos/as
Desde adentro
Hola a todxs: yo estuve ahí, sé de lo que hablan los pibes de Sudestada, una verguenza ver a adultos pegándoles a adolescentes.
No pienso emitir más opinión que esta. Y por las dudas, para evitar las sospechas de siempre, NO SOY MILITANTE DE SUDESTADA, LIBRES DEL SUR, NI KIRCHNERISTA!!!
Sí soy (la madre) a la cual le pegaron una trompada bajo las costillas, pero eso ni siquiera es importante a la luz de los hechos, dado que fue en este marco: cuando quise separar a los adultos (no sólo estudiantes universitarios, salvo que se queden en la uba hasta los 40 años) que le pegaban a los pibes/pibas de Sudestada y que los doblaban o triplicaban en número humano.
Esto fue antes de la Plaza, fue sobre Av. de Mayo a la altura de Santiago del Estero.
Esto nadie me lo contó, lo vi en vivo y en directo.
No pienso emitir más opinión que esta. Y por las dudas, para evitar las sospechas de siempre, NO SOY MILITANTE DE SUDESTADA, LIBRES DEL SUR, NI KIRCHNERISTA!!!
Sí soy (la madre) a la cual le pegaron una trompada bajo las costillas, pero eso ni siquiera es importante a la luz de los hechos, dado que fue en este marco: cuando quise separar a los adultos (no sólo estudiantes universitarios, salvo que se queden en la uba hasta los 40 años) que le pegaban a los pibes/pibas de Sudestada y que los doblaban o triplicaban en número humano.
Esto fue antes de la Plaza, fue sobre Av. de Mayo a la altura de Santiago del Estero.
Esto nadie me lo contó, lo vi en vivo y en directo.
Irebi
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16:29
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